Adiós, Caperucita

Adiós, Caperucita

Encontré a Caperucita después de muchos, muchas años. Parecía igual, con su flequillo rubio, los ojos grandes y ese ligero parecido a mí que siempre -sin darme cuenta- tenían mis dibujos. El cuadro me lo recuperó mi amiga María, tras un penoso desguace de una...