Cambiar belleza por vulgaridad

Es otoño en Euskadi, una de las más bonitas estaciones. Cuando veo charcos de agua, vuelvo a desear ser niña y, con unas katiuskas de goma, chapotear feliz. La vida son pequeños instantes de felicidad. En casa de mi hija Verónica vamos a celebrar, con una fiesta, la...